
Título: El cuarto mono
Autor/a: J.D. Barker
Nº de páginas: 560
Argumento:
El detective de la policía de Chicago Sam Porter investiga el caso de un hombre atropellado, pues los indicios en la escena del crimen apuntan a que se trata de El Cuarto Mono, un asesino en serie que ha estado aterrorizando la ciudad. Su modus operandi consistía en enviar tres cajas blancas a los padres de las víctimas que secuestra y mata: una primera con una oreja, una segunda con los dos ojos, y otra con la lengua; y finalmente dejar abandonado el cuerpo sin vida en algún lugar.El hombre atropellado llevaba una de esas cajas blancas. Se inicia así una frenética carrera contrarreloj para averiguar dónde se encuentra encerrada la próxima víctima.
Mi opinión:
A veces me dejo guiar por las críticas malas y descarto el libro, pero este ha sido una lectura conjunta a la que me uní y me he alegrado de haberlo hecho.
Un asesino en serie lleva asesinando hace años, secuestra a una chica o mujer, y va enviando a la familia en unas cajas blancas con un cordel primero una oreja, después los ojos y más tarde la lengua. Días después aparece el cadáver y nadie sabe quién ha sido. Lo bautizan el cuarto mono (no oirás el mal, no verás el mal y no dirás el mal). Hay un atropello mortal y la víctima deducen que es el cuarto mono, ya que llevaba una caja con una oreja. Hay una vícitima viva que nadie sabe donde está.
Con ésta premisa empieza la novela.
El libro está dividido en varias voces, la del investigador, la víctima que nadie sabe donde está y la lectura de un diario que encontraron en las pertenencias del cuarto mono.
Si he de ser sincera, la parte que más me ha gustado ha sido la del diario, narra el asesino una época de su infancia. Es morbósamente divertida la verdad. Con él, te das cuenta del grado de sadismo que tiene el tipo.
Los protagonistas se ven en una cuenta atrás para averiguar dónde está la chica secuestrada y todo indica que está sola sin agua ni comida.
Aún sabiendo que es un thriller, me han gustado los diálogos, la camaradería de los personajes y su propia historia de la que vamos sabiendo a sorbitos.
Hay varios giros que no me esperaba tanto en el diario como en la investigación en sí. El autor sabe bien engañar al lector.
Y el punto final ha sido sorprendente, me ha gustado.
Deja una puerta abierta para una posible continuación pero el libro es conclusivo.
Muy recomendado.
Un asesino en serie lleva asesinando hace años, secuestra a una chica o mujer, y va enviando a la familia en unas cajas blancas con un cordel primero una oreja, después los ojos y más tarde la lengua. Días después aparece el cadáver y nadie sabe quién ha sido. Lo bautizan el cuarto mono (no oirás el mal, no verás el mal y no dirás el mal). Hay un atropello mortal y la víctima deducen que es el cuarto mono, ya que llevaba una caja con una oreja. Hay una vícitima viva que nadie sabe donde está.
Con ésta premisa empieza la novela.
El libro está dividido en varias voces, la del investigador, la víctima que nadie sabe donde está y la lectura de un diario que encontraron en las pertenencias del cuarto mono.
Si he de ser sincera, la parte que más me ha gustado ha sido la del diario, narra el asesino una época de su infancia. Es morbósamente divertida la verdad. Con él, te das cuenta del grado de sadismo que tiene el tipo.
Los protagonistas se ven en una cuenta atrás para averiguar dónde está la chica secuestrada y todo indica que está sola sin agua ni comida.
Aún sabiendo que es un thriller, me han gustado los diálogos, la camaradería de los personajes y su propia historia de la que vamos sabiendo a sorbitos.
Hay varios giros que no me esperaba tanto en el diario como en la investigación en sí. El autor sabe bien engañar al lector.
Y el punto final ha sido sorprendente, me ha gustado.
Deja una puerta abierta para una posible continuación pero el libro es conclusivo.
Muy recomendado.


